Impuestos raros

Aunque sabemos que todos tenéis muchas ganas de hablar de notificaciones de la TGSS o la AEAT, o de embargos, hoy vamos a hablar sobre algo divertido: impuestos raros.

Como sabemos los impuestos sirven para financiar servicios públicos como sanidad, enseñanza, etc. En nuestro último post ya hablamos de la gran variedad que tenemos.

En Minnesota no se puede cruzar la frontera con un pato en la cabeza. Raro, ¿verdad? Esto es una ley bastante peculiar de E.E.U.U., pero nos vale de ejemplo para ilustrar la idea de que igual que existen leyes raras, también nos encontramos con impuestos de lo más peculiares. A Atlántico nos llega de vez en cuando alguna consulta sobre lo “raro” que le parece a alguien cierta petición de Hacienda o de la Seguridad Social. Pero ninguna tan rara como estas:

En Finlandia se promovió una iniciativa para gravar la obesidad y en Japón el ser atractivo. Ninguna prosperó. Una por discriminatoria y la otra por subjetiva.

La que sí salió adelante fue una en Dinamarca que grava las grasas saturadas por su demostrado efecto nocivo para la salud.

En Reino Unido han existido a lo largo del tiempo diversos tributos encaminados a gravar al que más tiene. Así, se supone que cuanto más rico eres, más grande es tu casa; y por lo tanto más ladrillos usas, más ventanas tienes, y más papel pintado necesitas para decorarla. Pues tanto los ladrillos, como el papel pintado, o las ventanas, han estado en algún momento sometidas a tributación.

Era entendido durante cierto tiempo por la mayoría de la sociedad que los sombreros en el Reino Unido, o las barbas en Rusia, eran significado de cierto estatus social. Así que…. A pagar!

Es todo por hoy. Divertido ¿verdad? Esperemos que a nadie se le ocurra hacernos pagar por respirar…

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Impuestos varios…

Hoy no vamos a hablar de ninguna notificación de la Seguridad Social, ni ningún embargo de la Agencia Tributaria. Hoy hablamos de la infinidad de impuestos que pagamos cada día, a veces sin ser consciente de ello.

Los tributos más conocidos son probablemente el I.V.A. (Impuesto sobre el Valor Añadido) y el I.R.P.F. (Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas) estos dos los liquidamos todos los españoles, independiente de si trabajamos por cuenta propia o ajena. Son de los de diario digamos. El IVA se paga casi en toda las cosas que compramos o servicios que consumimos, y en la mayoría de los casos debe estar incluido en el precio que como particulares se nos ofrece por un producto o servicio. El IRPF se líquida en primavera cada año. Depende de lo que nos hayan retenido cada año, se ajusta con el importe que nos toca pagar según el resto de nuestra circunstancias, y se liquida. A devolver o a ingresar, depende de lo que se haya ido pagando durante el año (lo que nos han retenido).

Si además tenemos una actividad empresarial tendríamos que sumarle el Impuesto de Sociedades. Para ocasiones especiales como la compra de una propiedad tenemos el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, para la hipoteca el de Actos Jurídicos Documentados, para las herencias el de Sucesiones y Donaciones, y el de Patrimonio que sólo se aplica a patrimonios considerables.

Ya van unos pocos, pero ¿y los que gravan la luz, o el agua, la gasolina, o el gas?

¿Cómo, que hay más? Of course, my friend: plusvalías municipales, tasas de basura, I.B.I. (Impuesto sobre Bienes Inmuebles, también conocido como la contribución),…

Madre mía, claro, así decía yo que no llegaba a fin de mes…

Bueno, como ya sabemos, toda esta amalgama tributaria es lo que hace posible que tengamos los servicios públicos de los que podemos disfrutar, o sufrir en algunos casos. Pero eso es carne para otro post.

requerimiento hacienda

¿Sabes qué es un impuesto?

Si te gusta el sector tributario, este va a ser tu blog. Vamos a aprender sobre impuestos y también sobre qué hacer cuando recibimos una carta de Hacienda o una carta de la Seguridad Social, qué pasa si alguien tiene una deuda con la Seguridad Social, Hacienda, u organismos más locales como la Diputación o el Ayuntamiento.

¿Y si además me han embargado? ¿O, qué hago si recibo un requerimiento? Todo tiene su manera de proceder. Le puedes preguntar a un asesor, que igual te puede ayudar, pero no es experto en la materia. Te doy un consejo: busca siempre un especialista, un asesor experto tributario. Ni fiscal, ni financiero. Tributario. ¿Que quieres hacerlo tú mismo?, ve a la sección enlaces. Ahí tienes los vínculos a diferentes recursos y a las páginas oficiales  donde podrás encontrar también todo lo necesario.

A todos nos ha pasado alguna vez eso de haber recibido una notificación de Hacienda o la Seguridad Social. Ooooooh!!! PÁNICO inmediato… Tranquilos, iremos viendo los diferentes tipos de comunicaciones y cómo tratarlas.

Por hoy es todo, valga como presentación de intenciones este post.

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